Categoría: Anécdotas

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Aquellas bellotas

26 marzo, 2019 | Anécdotas, Lo que me pasa, Vivencias | 2 comentarios

Cuando era chica mi padre solía enseñarnos los nombres de los árboles. Nos mostraba sus colores, la forma de las hojas, nos detallaba los alrededores del lugar donde estaban plantados, y nos mostraba sus frutos. Ese era unos de sus hobbies.

Las mujeres de la familia también teníamos hobbies: tejíamos con dos agujas; tejíamos al crochet; mi abuela Claudelina  bordaba a máquina y a mano; cuidaba su jardín y criaba canarios que luego presentaba en competencias.

Todos teníamos algún hobby.

En la reunión familiar de los domingos nadie estaba mano sobre mano, sino que siempre hacíamos algo. En la sobremesa nos sentábamos en el comedor diario que tenía un enorme ventanal que daba al jardín. La luz entraba de lleno por lo que facilitaba todos los trabajos manuales. El tejido, el crochet, el bordado, la costura.

Mi abuelo y mi papá criaban gallinas. En el garage habían instalado una especie de incubadora donde alojaban primero a los pollitos, y en otro rincón del enorme jardín cuidaban un gallinero para cuando los pollitos crecían y pasaban a la categoría gallina.

En el otoño mi abuelo juntaba los coquitos de eucaliptus que luego ponía en una lata con agua sobre la estufa. El calor calentaba el agua y el eucaliptus aromatizaba el ambiente.

Papá juntaba bellotas del roble que crecía en la vereda cuyas ramas entraban al jardín por sobre la ligustrina, y en un invierno las preparó luego de lavarlas, las perforó con algún taladro especial y le hizo una cartera a mi mamá.

El fin de semana pasado, paseando por un campo en Uruguay, visité la huerta del lugar. Al abrir la tranquera para entrar vi el piso regado de bellotas, y esa imagen me trajo los recuerdo de mi infancia.

También me trajo una pregunta: ¿El gusto por los hobbies se hereda o se enseña?

BICHA de CLAUDELINA

Muchos mimos

7 febrero, 2019 | Anécdotas, Apuntes, Libros, Lo que me pasa | No hay comentarios

Viste cuando alguien adivina lo que te gusta y te lo regala?

Esas hebillas con brillito de dudoso gusto que te fascinan, y que una amiga te la regala?

Esas libretitas con la cara de un perrito que sólo a vos te parece diviiina, y te la regala una compañera de trabajo que te dice “-fui a comprar vinchitas para mis hijas y encontré esta libretita con un perrito para vos”.

Bueno, así me sentí cuando llegué de las vacaciones y encontré entre el correo la caja de Bukku Libros con un montón de regalitos. Tooodos para mi.

Bukku LIbros es un servicio de suscripción mensual que te envía a tu casa un libro seleccionado. Pero eso no es todo…

Viene con regalitos!!!! Este mes trajo banderitas de colores para marcar hojas, de esas que tienen pegamento en un extremo; dos resaltadores que adoooorooo. Cómo me gustan las banderitas y los resaltadores. Y también te llega un código para escanear un listado de canciones que eleigió el autor del libro para que escuches cuando lees.

Este mes llegó el libro ¨Las reuniones” de Rosario Bléfari de Editorial Rosa Iceberg.

¿¿Se puede pedir más?? Todo un mimo. Gracias Bukku, hasta el mes que viene que volveré a ser mimada.

BICHA de CLAUDELINA

Mi hijo se fue a vivir solo

10 enero, 2019 | Anécdotas, Lo que me pasa, Reflexiones | No hay comentarios

Que temita, eh? Que se te viene el síntoma del nido vacío. Que vas a extrañarlo. Que querrás que se quede un tiempo más.

¿Todo eso me pasará? ¿Esos sentimientos me saltarán a la yugular?

Mi primera hija se fue hace ya cuatro años a vivir con una amiga de la infancia, y hoy ya vive sola en su departamento. El cuarto que ella dejó paso a ser mi taller de arte y manualidades.

El cuarto que deje mi hijo será ocupado por mi marido, y decorado como a él le guste.

Después de varias conversaciones con los dueños del departamento, entrega de papeles, acuerdos de fechas y precios, hoy mi hijo firmó el contrato de alquiler y le entregaron la llave de su nueva casa.

¿Podrá arreglarse solo? ¿Sabrá que no hay que dejar papas en ollas de aluminio porque se puede envenenar? ¿Sabrá donde está la llave central de la luz si saltan los tapones?

Según me dijo ya conoce las calles de su nuevo barrio por las cuales de noche hay menos luz y es preferible evitar; ya sabe donde es la parada donde tomar el colectivo para llegar a su trabajo; y también donde queda el supermercado más barato.

¡Suerte que sabe cocinar! Que le enseñé de chico a preprarase menúes sencillos, y que de grande su padre le enseñó platos gourmet.

Hoy conocí su departamento nuevo, muy lindo; me mostró donde en el futuro colocaría el lavarropas, la distribución de los muebles que quiere. Me presentó a sus vecinos, que en realidad son 4 amigos de la infancia que viven en el mismo edificio. Es una vecindad donde se cuidarán entre ellos, y se ayudarán a empezar esta parte de sus vidas.

Personalmente veo esta situación como el desarrollo natural de la vida. En mi época no nos íbamos a vivir solos, y él con 24 años ya lo eligió sin tener dudas ni ponerse condiciones. Si, lo voy a extrañar como extrañé a mi hija, pero festejo sus saludables decisiones de elegir su lugar propio para poder respirar el aire que ellos quieren.

B I C H A de C L A U D E L I N A

Un auto caro

25 noviembre, 2018 | Anécdotas, Dr. Año Solidario, Invitados, Vivencias | No hay comentarios

Anecdotario de un abogado invitado, el Dr. Año Solidario.

HOY: La columna del Dr. Año Solidario. Reportando desde Tribunales.

Año 2017. Se llevaba a cabo en la fiscalía la declaración de una imputada colaboradora, también conocida esta figura como imputada arrepentida, que había lavado unos cuantos millones de dólares y debía aportar datos sobre su ubicación.

Su declaración tenía que ser productiva para poder conocer los bancos y empresas donde se hallaba el dinero para lograr su recupero por parte del estado. Sin esa información, su declaración no tendría valor para beneficiarla con la libertad. Claro, estaba presa.

El cúmulo de tarjetas de crédito que le habían secuestrado, que prolijamente había guardado en sus carteras Gucci y Chanel, era el material con el que se había formado el cuestionario del día.

Banco tal, cuenta tal; empresa tal, cuenta tal; y así seguía la enumeración de datos. Hasta que los empleados del juzgado que escribían a toda velocidad los dichos que vertía la imputada, llegaron a los papeles y documentos de los automóviles.

Rolls Royce, Jaguar y otros de similar valor erótico. Uno de ellos a nombre de un hombre que, precisamente no era su marido.

-Bueno, …es de un amigo.

Si, de un amigo veinte años más joven que ella quien rondaría los 43, o sea que él se acercaría a los 23.

Joven, dueño de un Jaguar, y vivienda en el Caribe americano.

Al escuchar el testimonio sobre el asunto, uno de los varones de la fiscalía dijo por lo bajo:

-No estoy de acuerdo con que se le hagan regalos a los amantes.

Del otro lado del despacho se escucharon unos aplausos. Eran de las mujeres de la fiscalía que felicitaban a la imputada.

 

 

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