Apuntes sobre el kitsch

Apuntes sobre el kitsch

Dentro del Arte Religioso hay dos modalidades del Kitsch. “Una se vincula con el proceso el souvenir en general, en tanto su futilidad intencional, sometida a los principios de la producción masiva, se opone a la antigua idea de la artesanía. La otra se vincula con la distorsión de la función y su pasaje a la decoración. ¿Los pañuelos están hechos para Cristo o Cristo para los pañuelos? ¿El presidente de la República está hecho para los sacapuntas o para los tapones de las botellas? Además de los problemas de alteración de la función, hay aquí una inadecuación que, en lugar de adoptar un sentido surrealista –que sólo captarían los surrealistas mismos- operan los prototipos del Kitsch, “un poco, pero no demasiado”, hasta la irreverencia.”

Del libro “El Kitsch” de Abraham A. Moles

 

Yo maté a Martha Arias

Continuando con mi búsqueda de inspiración para poder terminar mi cuento/relato que abandoné hace un año, es que encontré en internet un taller literario online*.

Mirando la forma de dictar las clases y las consignas encomendadas, me encontré con la primera, dada como ejemplo, en la cual debía escribirse la forma en que maté a Martha Arias y el escritor debía tener su profesión real o una ficticia.

En mi caso, como soy abogada penalista, el título me era familiar.

Aquí estoy entonces para confesar cómo maté a Martha Arias.

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Escritura y Podcast

Aquí me pongo a escribir porque dicen que escribiendo es como se aprende a escribir.

El tema es que hace un tiempo, digamos un año y medio, comencé a escribir un relato que luego por su longitud pasó a ser un cuento y luego no sé cómo seguirá.

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Sin repetir y sin soplar

Universidad de Columbia
Fecha: 10 de abril de 2018
18 alumnos
Curso de lengua
Una consigna: escribir una historia original. Sin repetir y sin soplar.

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Tres oportunidades

Una casa en el barrio de Little Haiti en Miami, Estados Unidos, necesitaba reparaciones después que el inquilino dejara la vivienda por vencimiento del contrato.
Un nuevo inquilino estaba ya esperando el comienzo de mes para mudarse, pero antes había que pintar la casa.
Y como en los Estados Unidos hay trabajo para todos los que quieran trabajar, algo que no todos los países pueden ofrecer, la dueña…

 

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LO LO VE VE

Recién llegada a Miami. Voy a la casa de mi hermana. Unos mates acompañaron el reencuentro, nos pusimos al día con los eventos; y salimos a dar una vuelta.
-Encontré unos galpones con productos discontinuos llegados de la China. Tenemos que ir -dijo mi hermana.
-Arranquemos -le dije.

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Era ficción

Era ficción. Y no me di cuenta.

Todo surgió durante un viaje temático. Un encuentro de bordado en Tandil, en la Provincia de Buenos Aires.

Éramos unas diez mujeres que nos aventuramos a pasar un fin de semana en el campo, bordando, tiñendo y estampando telas.

Algunas no nos conocíamos, otras teníamos alguna presentación anterior en un viaje similar o en algún evento.

Era ficción

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La credencial

El predio que ocupa el Hospital Militar en el Barrio de las Cañitas en Buenos Aires, es enorme. Abarca varias manzanas y tiene pocas entradas habilitadas al público.

Posee ingresos sobre la avenida Luis María Campos ubicados a 100 metros uno del otro. En el terreno lindero se ubica el Regimiento de Granaderos que completa la gran extensión del predio. Su acceso es aún más restringido.

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La velocidad de la vida

La velocidad de la vida que elegimos ¿es buena o es mala?

¿Vivir muchas situaciones a la vez, nos satisface?

¿Cuán entretenido es buscar nuevas vivencias a cada instantes si no nos detenemos a disfrutar la que acabamos de experimentar?

La velocidad de la vida

 

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Cumplir algunas reglas

Cumplir algunas reglas de convivencia es básico cuando se vive en sociedad.
Ello da orden, y la posibilidad de elegir a quienes no quieren seguir formando parte de ella.
Puede ser “la” sociedad o un pequeño grupo o una sociedad de amigas o una sociedad laboral.
Para irse de ese lugar hay varias opciones, desde disolver la empresa laboral, despedir a los amigos o alejarse físicamente de la sociedad en la que crecimos e instalarse en otro páramo o en otro país.
Y ello es así por cuanto algunos de nosotros preferimos el orden que nos brinda una organización para posibilitarnos realizar varias cosas en nuestro día a día.

Cumplir algunas reglas

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